He llegado a un punto donde me he puesto a pensar que no quiero pensar a futuro. Que no me importa qué vaya a pasar mañana, y no porque esté desmotivado, sino porque me doy cuenta que pensar a futuro me impide avanzar más allá del lugar en donde estoy. No es falta de ambición, simplemente estoy tranquilo en el lugar donde estoy. Si pasa algo, pasará. Sino pasa nada, pues, no lo sé, tal vez en el lugar donde estoy pueda trabajarlo un poco. Parece confuso, pero si tuviera que llegar a una conclusión en estos momentos, simplemente diría que estoy tranquilo en el lugar en el que estoy, la manera en la que vivo.
No me imagino de acá a 5 años, no quiero apresurarme. No me imagino, como antes, en el momento que tendré hijos, es más, ahora pienso que no sé si se dará la oportunidad. No quiero hijos ahora, y aunque me ilusiona la idea a largo plazo pienso que aspirar a ese momento me traería consigo acercarme al final del ciclo de la vida, y ¿para qué, solo para seguir el ciclo "que se debe seguir"? ¿Para qué apresurarme? Querer que sea lo antes posible me absorbe la vida. Y esto último aplica a cualquier aspecto.
En lo profesional, verme como dueño de una empresa o ganando un gran sueldo por mis logros profesionales me absorbe la vida. Prefiero pensar en lo que haré hoy y cumplirlo. Pequeños pasos sobre el papel, te hacen dar cuenta que cuando lo miras de lejos haz avanzado una distancia considerable. En cambio, vivir planeando y fanteseando cómo serás en el futuro te estanca y no te deja dar esos pequeños pasos necesarios para darle vuelta al papel.
No dediquen su vida a fantasear sus ideales. Hagan lo que tienen que hacer en este momento, no lo que tienen que hacer para llegar a ese momento.
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