martes, 10 de noviembre de 2015

Ella y él

- Aló, hola, no sabes, nos besamos.
- Hola, bueno, sí...ya sabía...
- Jajajaja cállate, me refiero a que me besé con Daniel.
- Ah! jaja imaginaba algo así. ¿Y qué tal?
- Bien, bien, tiene una barba suavecita.
- Claaaaaro, es lo más interesante de besar a alguien. Yo me preocuparía si beso a alguien y tiene barba.
- Jajaja ¿qué haces?
- Acá confundido con la vida.
- Jamás lo hubiera imaginado de ti.
- ¿Por?
- Porque se te ve bien centrado.
- ¿Y eso qué tiene que ver?
- No sé, parece que tienes todo muy claro.
- Pues, parece que no...
- Es bien confuso todo, no te culpo.
- Cuéntame de Daniel ¿cómo fue?
- En el cine.
- Ah bueeeeeee...ya veo por qué no puedo invitar a amigas al cine. Piensan que me las quiero agarrar o sacar plan. Esa gente me tumba el negocio de algo llamado: Amistad.
- Es que es el cine pues, todo oscuro.
- ¿¿¿Y???
- No sé, se supone.
- Estamos llenos de clichés, hay que dejar esos prejuicios para el resto, nosotros tenemos que ser diferentes. La creme de la creme.
- Tampoco me digas atrasada que yo agarro más seguido que tú.
- Eso no decías hace un año, en tu época de "sequía".
- Las cosas cambian.
- ¿Ah si? Entonces hay que empezar a darnos la mano en ese tema para no pasar por malas rachas.
- ¿Cómo?
- Para evitar esas "sequías"... haz de cuenta que cuando digo: sequías hago unas comillas con mis dedos.
- Ya.
- La solución es fácil, tenemos que agarrar cada vez que nos veamos, así velamos el uno por el otro y nadie pasa, insisto: "sequías".
- Jajajaja pero ahora no porque estoy empezando algo con Daniel.
- Espero, espero. Espero que no sea nada serio ¿Te crusheó?
- La verdad, no sé, hemos quedado para ir al cine la próxima semana.
- Jaaaaaa qué original y sutil tu nuevo amigo. Insisto, esta gente es la causante de que tenga que ir al cine solo. Si voy con un amigo es gay, si voy con una amiga es porque le tengo que sacar plan y ¡No! No es así.
- Pamplinas.
- Oye, hablamos luego que tengo cosas que hacer aparte de torturar mi cabeza con mi confusión existencial.
- Ya, mañana a ver si nos vemos.
- Bacán, cuídate, un beso.
- Otro, bye.
- Chau.

jueves, 5 de noviembre de 2015

El blog que murió...


...y que murió por hechos fortuitos, emoción y mierdas varias.

Una monetización por parte de google que metió presión de contenido, un atropello inesperado (aunque..¿quién espera que lo atropellen?) que mantuvo mi mano enyesada por un mes, estudios empezando a dar por culo de manera sorpresiva y problemas personales que no vienen al caso mencionar.

A todo esto me pregunto ¿Qué presión tenía, yo, por el contenido? ¿Acaso, no es por el contenido que se logró la monetización? La mano enyesada sí fue un problema pero luego el tema se dilató demasiado por pajas mentales como: ¿A quién le puede interesar historias ficticias y/o, en algunos casos, reales? ¡¿Cuál era mi problema?! Todo a raíz de una monetización: un reconocimiento a lo que venía haciendo...si es que hay cosas que uno mismo no las comprende cuando las ve en retrospectiva.

Ahora, que andaba de subidón, quise escribir sin más, de la nada, pero pensé: Creo que por más que esto sea algo mío, sin las visitas no hubiera logrado ningún paso en este blog, así que decidí frenar un poco y darme un tiempo para escribir un texto como este.
Y, bueno, acá está, espero no se vuelva a repetir.