jueves, 28 de junio de 2012

Lo que pienso

No puede ser posible que, porque el título de una entrada tenga una grosería, reciba 171 visitas en un día, de las cuales 150 eran a la mencionada.

Es que así es la gente. Le gusta el morbo, la basura, la polémica, la estupidez. Ese tipo de gente tiene la culpa que la sociedad se vaya cada día, un poco más, al carajo.

¿Saben por qué es importante estudiar? ¿Saben por qué es importante saber? Porque te vas haciendo más inmune a las charlatanerías. Dejemos de mirar la paja en el ojo ajeno, dejemos de dejarnos llevar por el sensacionalismo y seamos objetivos y consecuentes con nuestras ideas. 

No es lo mismo pensar que hacer.

Un ejercicio que a mi me funciona es cuando, por esas cosas de la vida, estoy con un grupo de gente desconocida, y surge algún tema de conversación ¿opino como pienso u opino, según, lo que la gente cree pensar que es mejor pensar y opinar? Opino como pienso, y eso me hace sentir bien conmigo mismo, respetarme a mi mismo.

Opinar, que no es lo mismo que pensar, como el resto, es una forma indirecta de buscar aprobación para no sentirte menos. 
Piénsalo ¿tus reuniones sociales y/o casuales, generalmente, consisten en opinar mal de los demás? Tal vez, tu mismo estés creando mundos paralelos, y problemas que, en realidad, no existen.

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