El concierto está de puta madre. Huele gracioso. Los colores primarios son anónimos al infierno digital...una investigación filosófica con las plegarias atendidas.
El desayuno de los campeones y la puta música que no para de entrecortarse de fondo. Fronteras, un hombre en la oscuridad a salto de mata. Creía que mi padre era Dios....Leviatán, Tomboctú. Vértigo.
La casa de verano con piscina solo me recuerda al valle del terror, un muro de ojos, marcas de fuego y el sin sentido de los libros y sus títulos que me ven como si me señalasen con la punta del dedo.
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