Despierto con un ligero dolor de estómago, naúseas tal vez. Me entero que han capturado al segundo sospechoso del atentado de Boston, veo una foto de él un tanto ensangrentado.
Creo que tengo hambre así que voy por una mazamorra morada, la caliento porque parece un puaj de lo congelada que está. Pienso en la extensa conversación que tuve hoy con un amigo de la adolescencia, sin duda estamos en distintas frecuencias. Se sintió ofendido por cosas que le dije con buenas intenciones, pero comprendo su malestar, hablamos de golpes bajos y, ahora que lo pienso él me dio muchos hoy "confundiendo" y sacando en cara temas de confianza que, entre amigos, alguna vez me tomé la libertad de opinar.
Son las 3am no quiero dormir, quiero empezar el día. Me he enterado por un programa radial que la obra de teatro que pensé había perdido ha re-re extendido su temporada. No la dejaré pasar esta vez.
Una amiga que está conectada me habla del concierto al que fue anoche y me cuenta que tiene que trabajar al día siguiente. Me molesta que alguien tenga que trabajar un sábado, más aún si sé que no le gusta. No hay que sacrificar la vida.
Vivimos preparándonos constantemente para algo que nunca llegará ¿Será por instinto? ¿Será para la muerte?
Medito mi día de ayer, ha sido distinto, incómodo pero productivo, las conclusiones van por mi cuenta. Simplemente reafirman conceptos y preceptos que ya tenía en la cabeza. No puedes esperar que la gente piense como tu, y tampoco puedes pedirle peras al olmo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario